En pleno Paseo Estado con Huérfanos, son las 09.50 y las calles aún están relativamente despejadas. Apenas hay unas pocas personas, la mayoría se dirige a sus lugares de trabajo. De los que están sentados, unos se toman un cafecito antes de correr a la oficina, otros esperan a que abran las tiendas en las que atienden. Los quioscos cuelgan sus revistas y diarios, los mendigos aún duermen en las bancas. Recién a las 10.00 empieza a funcionar el centro.
Sube la persiana de la librería, se encienden las luces. Cuelgo mi mochila en un clóset que hay al fondo y lo primero que hago es limpiar los vidrios. La gente mira los libros de la vitrina por sobre mi hombro, algunos lanzando miradas que parecen decir "me estorban, tú y tu limpiavidrios!". Pero la rutina continúa. Después me instalo tras el aparador, derritiéndome de calor a causa de las luces de la vitrina, las cuales han de permanecer encendidas -no vaya a ser que la gente no vea los libros a la luz del día, no? jajjaj- y sonriéndole a cada gil que entre por la puerta, preguntando siempre por cosas que no hay (lápices, agendas, papel lustre, tijeras, pinceles...hasta bombitas de agua han venido a pedir!).
Una anécdota simpática, fue aquella vez en la que una niña entró preguntando si teníamos libros que criticaran a la Iglesia Católica. Siendo que esta librería se caracteriza por su línea editorial católica (venden todos los libros del Opus Dei, además de libros de Teología y algunos de Schönstatt). Pero bueno.
Lo otro que me ha sorprendido, es la cantidad de vendedores ambulantes, mendigos y borrachos que se han dado la molestida de entrar sólo para pedir que le demos unas monedas o que compremos lo que venden. Pero, dentro de éstos, lo más insólito fue ayer, cuando entró un tipo vendiendo alcohol y se fue insultándome porque le dije que "no, gracias". Plop.
En fin.
Sigo tras el aparador. A mi derecha está la vitrina principal. La gente pasa afuera, paseándose, en multitudes cada vez mayores. La calle etá llena de puestos de vendedores ambulantes, ofreciendo de todo: carteras, sombreros, anteojos de sol, pañuelos, y a precios casi regalados. Pero nadie entra acá. O sea, igual depende: hay horas en que entra mucha gente, y las que atendemos no damos abasto, pero hay horas, como ésta, en la que nadie pasa de la entrada. Miran los libros en vitrina y se van.
Mas pese a eso, no podemos movernos de nuestros puestos. Hay que estar al acecho, como leonas al acecho de las gacelas, listas para atacar y vender algo.
Aunque no sirve de mucho, porque aunque uno les sonría y les diga "hola, buenas tardes; ¿le puedo ayudar en algo?", la gente sigue de largo, sin dirigir siquiera la mirada, ignorándome olímpicamente.
Y así van transcurriendo las horas encerrada en la librería, en la mitad del centro, mientras los otros pasean por las calles al aire libre.
Entre paréntesis: una señora me acaba de preguntar dónde venden zapatos para niñitas.
Qué atroz.
miércoles, 30 de diciembre de 2009
lunes, 21 de diciembre de 2009
The real actual world in which we actually live
El mejor reflejo de la miseria humana preponderante en
esta sociedad, se ve reflejada en las calles; en gente que duerme en pórticos, rincones, bajo puentes o, sin ir más lejos, en medio de la vereda, cubiertos sólo por unos pocos cartones y por mugre, acumulada con el paso del tiempo.
La gente se aleja de ellos y les hacen el quite: nadie soporta estar cerca de alguien impregnado a orines
y alcohol. por su parte, ellos, para evadir su realidad y para mantenerse en calor…o, en realidad, dejar de sentir el frío, se embriagan a diario, pidiendo monedas para tomar y tomando cualquier cosa que esté a su alcance. Mas lo único que consiguen con esto es evadirse; ya que aunque no sientan el frío, el alcohol les baja la temperatura corporal, haciendo que sean los más vulnerables a morir de hipotermia. Toman para vivir, viven para tomar…y con esta constante ingesta de cantidades industriales de alcohol, al mismo tiempo que buscan evadirse, se autoinducen una muerte neuronal progresiva, que culmina en que empiezan a perder la razón, hasta acabar totalmente desorientados. Cubiertos de mugre, se
les suele ver con barbas largas, pegoteadas con su propia flema y mocos; su ropa a medio deshacer, los pies descalzos, el pelo enmarañado. Sus uñas largas, negras, son fiel reflejo de la miseria a la que se han abandonado estos hombres; que dando por perdida la batalla, no hacen nada más que pedir unas pocas maneras para subsistir, no haciendo nada para salir adelante…total, para qué si no conseguirán nada, no en esta sociedad que los rechaza y que les da vuelta la cara, incapaz de enfrentar el reflejo de su propia miseria.
Y pensar que el asunto no se trata de ser un neo francisco de asís o una nueva madre teresa de Calcuta. Todos sabemos para qué quieren las monedas. Pero en vez de una moneda, siempre uno puede darle un pan, un yoghurt o por último ese chocolate que llevamos en la mochila…y que no es precisamente por necesidad, sino que mera golosería.
Pero el ser humano es libre. Y es así, con esta libertad, que puede elegir si hacer algo o no…pero que no dé vuelta la cara cuando se encuentre, cara a cara, con su propia miseria existencial, encarnada en estos personajes.
esta sociedad, se ve reflejada en las calles; en gente que duerme en pórticos, rincones, bajo puentes o, sin ir más lejos, en medio de la vereda, cubiertos sólo por unos pocos cartones y por mugre, acumulada con el paso del tiempo.La gente se aleja de ellos y les hacen el quite: nadie soporta estar cerca de alguien impregnado a orines
y alcohol. por su parte, ellos, para evadir su realidad y para mantenerse en calor…o, en realidad, dejar de sentir el frío, se embriagan a diario, pidiendo monedas para tomar y tomando cualquier cosa que esté a su alcance. Mas lo único que consiguen con esto es evadirse; ya que aunque no sientan el frío, el alcohol les baja la temperatura corporal, haciendo que sean los más vulnerables a morir de hipotermia. Toman para vivir, viven para tomar…y con esta constante ingesta de cantidades industriales de alcohol, al mismo tiempo que buscan evadirse, se autoinducen una muerte neuronal progresiva, que culmina en que empiezan a perder la razón, hasta acabar totalmente desorientados. Cubiertos de mugre, se
les suele ver con barbas largas, pegoteadas con su propia flema y mocos; su ropa a medio deshacer, los pies descalzos, el pelo enmarañado. Sus uñas largas, negras, son fiel reflejo de la miseria a la que se han abandonado estos hombres; que dando por perdida la batalla, no hacen nada más que pedir unas pocas maneras para subsistir, no haciendo nada para salir adelante…total, para qué si no conseguirán nada, no en esta sociedad que los rechaza y que les da vuelta la cara, incapaz de enfrentar el reflejo de su propia miseria.
Y pensar que el asunto no se trata de ser un neo francisco de asís o una nueva madre teresa de Calcuta. Todos sabemos para qué quieren las monedas. Pero en vez de una moneda, siempre uno puede darle un pan, un yoghurt o por último ese chocolate que llevamos en la mochila…y que no es precisamente por necesidad, sino que mera golosería.
Pero el ser humano es libre. Y es así, con esta libertad, que puede elegir si hacer algo o no…pero que no dé vuelta la cara cuando se encuentre, cara a cara, con su propia miseria existencial, encarnada en estos personajes.
jueves, 17 de diciembre de 2009
Primer capítulo en un nuevo libro de mi vida
Tal cual. Nada de dar vuelta la página o empezar un nuevo capítulo.
De una empiezo un nuevo libro.
Y esto es así, gracias a que me di cuenta que había un lastre en mi vida que no vale la pena. Y en el momento en que lo sopesé y llegué a esta conclusión, fue un minuto liberador. He vuelto a ser feliz. Me saqué un GRAN peso de mis hombros y ahora puedo caminar ligera de paso otra vez. Me saqué la espina que me atravesaba el corazón y que me impedía respirar. Nuevamente puedo respirar profundo, ver los colores del mundo, caminar a paso ligero, sonreír...pero esta vez de verdad, sinceramente.
Había olvidado lo agradable que era todo esto.
Hoy caminé cantando, casi bailando; hoy, después de mucho tiempo, pude sonreír y hablar sin que se me llenaran los ojos de lágrimas. ¡Fue genial! ¡Incluso se me ocurrieron un par de ideas para escribir un cuento!
El problema es que aún me queda el paso más difícil: atreverme a darle mi corazón a alguien. Pero bueno, eso pasará cuando aparezca alguien que me quiera tal y como soy, y que se la juegue por mí. Que demuestre que no se dejará influenciar por tonteras o por factores externos. Pero bueno, sólo el tiempo dirá si hay alguien así.
De una empiezo un nuevo libro.
Y esto es así, gracias a que me di cuenta que había un lastre en mi vida que no vale la pena. Y en el momento en que lo sopesé y llegué a esta conclusión, fue un minuto liberador. He vuelto a ser feliz. Me saqué un GRAN peso de mis hombros y ahora puedo caminar ligera de paso otra vez. Me saqué la espina que me atravesaba el corazón y que me impedía respirar. Nuevamente puedo respirar profundo, ver los colores del mundo, caminar a paso ligero, sonreír...pero esta vez de verdad, sinceramente.
Había olvidado lo agradable que era todo esto.
Hoy caminé cantando, casi bailando; hoy, después de mucho tiempo, pude sonreír y hablar sin que se me llenaran los ojos de lágrimas. ¡Fue genial! ¡Incluso se me ocurrieron un par de ideas para escribir un cuento!
El problema es que aún me queda el paso más difícil: atreverme a darle mi corazón a alguien. Pero bueno, eso pasará cuando aparezca alguien que me quiera tal y como soy, y que se la juegue por mí. Que demuestre que no se dejará influenciar por tonteras o por factores externos. Pero bueno, sólo el tiempo dirá si hay alguien así.
domingo, 13 de diciembre de 2009
A Happy World
Había una vez un mundo feliz. Todos eran felices y jóvenes. Salían , estudiaban, trabajaban; siempre haciendo la vida normal de una persona feliz.
Entre estas personas del Mundo Feliz, había una joven. Ella sabía cómo funcionaba la cosa: se hacía una vida normal. Después, si te casabas y hacías una vida normal, no morías, sino que vivías largamente entre los tuyos o al menos en ellos, en el recuerdo.
Si no lo hacías, tu vida seguía normal y perfecta hasta los 39. Ahí, se caía en un sueño profundo; pasabas a un estado de descanso perfecto que nadie jamás interrumpiría. Lo sabía. Lo tenía claro. Lo tenía asumido. Y ya se acercaba su cumpleaños número 25.
Entre estas personas del Mundo Feliz, había una joven. Ella sabía cómo funcionaba la cosa: se hacía una vida normal. Después, si te casabas y hacías una vida normal, no morías, sino que vivías largamente entre los tuyos o al menos en ellos, en el recuerdo.
Si no lo hacías, tu vida seguía normal y perfecta hasta los 39. Ahí, se caía en un sueño profundo; pasabas a un estado de descanso perfecto que nadie jamás interrumpiría. Lo sabía. Lo tenía claro. Lo tenía asumido. Y ya se acercaba su cumpleaños número 25.
sábado, 5 de diciembre de 2009
The E.N.D.
Sé que este tema es tétrico, pero cada quien es libre de leerlo o no. Y es mi blog, por lo que escribo acerca de lo que me llama la atención.
Hace poco hablaba con alguien sobre los que se tratan de suicidar y que terminan poco menos que tetrapéglicos. Y si uno le da una vuelta, hay que ser muy tonto para hacer esas cosas.
Todo el mundo sabe que si te disparas en la cabeza (y más aún con una pistola en la boca), hay altísimas probabilidades de que sobrevivas y más encima quedes con retardo y con la cara deforme. Assholes. Lo mismo que los tipos que toman pastillas o substancias raras. Con suerte se matan el hígado. La mayoría también acaba con retardo y poco menos que tetraplégicos.
O los que saltan desde un tercer piso.
Valor.
Todo el mundo sabe que si no es al menos desde un 10vo piso y en posición de clavado, con suerte se quiebra todos los huesos y queda, nuevamente, con retardo y tetraplégico.
Yo creo que los que hacen estas cosas así de mal, es que en el fondo no quieren matarse, sino que simplemente quieren llamar la atención y quedar vivo a medias para evadir sus problemas. Pero no se matan realmente y le cargan la mano a los que los tienen que cuidar de por vida, dándoles comida en la boca y cambiándole los pañales. ¿Cuál es la idea?
Porque si quieren atención, es cosa de que hablen con su familia y con un psicólogo.
Los únicos que en verdad se quieren morir, porque están realmente mal y al límite, son lo que hacen las cosas bien.
Con "hacerlo bien" me refiero a los que en verdad se preocupan de hacerlo de un modo efectivo, que no sea en la cara de sus seres queridos (lo siento, pero ellos no tienen la culpa) y sin gran escándalo. Son los que se cuelgan del Mapocho, los que se lanzan a las tóxicas aguas de este río, los que saltan de un décimo piso.
Y esas personas...es triste...en verdad están mal. Y solas. Y es aquí donde todos los cínicos de su alrededor empiezan a decir "pero por qué no dijo nada si estaba tan mal". ¿No es obvio? Porque se sienten incomprendidos. Y si no les dijeron, perfectamente los otros podrían haber tomado alguna iniciativa y haber conversado o algo así. O los peores: "el pobre, se veía tan triste". ¡¿Y por qué no hicieron nada al respecto?!
Creo que en estos casos, la gente, en un gran porcentaje al menos, no puede alegar. Estamos en un mundo donde estas cosas ocurren a cada rato y la gente no hace nada, no sé si será porque no atina o porque le da lata o desidia, cuando aún se está a tiempo para conversar y evitar ese desenlace tan crudo. Y más encima después alegan. ¿Cómo tan cara dura?
Los únicos que se libran de esta crítica son los amigos verdaderos y la familia, cuando en verdad hicieron el intento de acercarse y conversar, para ver si podían ayudar en algo (pero sólo cuando va con la real intención de ayudar).
Todos alguna vez hemos pensado alguna vez en poner fin a nuestras vidas. Pero ¿cuántos han sentido que a nadie le importaría, que después de un duelo de rigor la vida seguiría adelante como si nada? ¿Cuántos se encuentran en una soledad inmensa, que parece un hoyo negro que todo lo traga, sin nadie que lo apoye en vez de decirle "cut the dramma" o "es una lata estar contigo con esa cara, a todos les da lata salir con alguien triste" o "cambia esa actitud, en verdad aburre y hace que sea una lata estar cerca tuyo"?
Es horrible estar en esa situación de soledad y dolor que parecen infinitos. Y peor cuando uno siente que no puede contar con nadie. Porque en este mundo si no eres feliz y sin problemas, nadie quiere estar contigo. Nadie quiere a los tristes y a los aproblemados. Qué lata apoyarlos, habiendo tan gente feliz alrededor. Qué lata tener que tragarse sus lágrimas, cuando uno podría estar hablando de superficialidades con gente feliz en una fiesta.
Y después alegan.
Como para no creerlo.
Hace poco hablaba con alguien sobre los que se tratan de suicidar y que terminan poco menos que tetrapéglicos. Y si uno le da una vuelta, hay que ser muy tonto para hacer esas cosas.
Todo el mundo sabe que si te disparas en la cabeza (y más aún con una pistola en la boca), hay altísimas probabilidades de que sobrevivas y más encima quedes con retardo y con la cara deforme. Assholes. Lo mismo que los tipos que toman pastillas o substancias raras. Con suerte se matan el hígado. La mayoría también acaba con retardo y poco menos que tetraplégicos.
O los que saltan desde un tercer piso.
Valor.
Todo el mundo sabe que si no es al menos desde un 10vo piso y en posición de clavado, con suerte se quiebra todos los huesos y queda, nuevamente, con retardo y tetraplégico.
Yo creo que los que hacen estas cosas así de mal, es que en el fondo no quieren matarse, sino que simplemente quieren llamar la atención y quedar vivo a medias para evadir sus problemas. Pero no se matan realmente y le cargan la mano a los que los tienen que cuidar de por vida, dándoles comida en la boca y cambiándole los pañales. ¿Cuál es la idea?
Porque si quieren atención, es cosa de que hablen con su familia y con un psicólogo.
Los únicos que en verdad se quieren morir, porque están realmente mal y al límite, son lo que hacen las cosas bien.
Con "hacerlo bien" me refiero a los que en verdad se preocupan de hacerlo de un modo efectivo, que no sea en la cara de sus seres queridos (lo siento, pero ellos no tienen la culpa) y sin gran escándalo. Son los que se cuelgan del Mapocho, los que se lanzan a las tóxicas aguas de este río, los que saltan de un décimo piso.
Y esas personas...es triste...en verdad están mal. Y solas. Y es aquí donde todos los cínicos de su alrededor empiezan a decir "pero por qué no dijo nada si estaba tan mal". ¿No es obvio? Porque se sienten incomprendidos. Y si no les dijeron, perfectamente los otros podrían haber tomado alguna iniciativa y haber conversado o algo así. O los peores: "el pobre, se veía tan triste". ¡¿Y por qué no hicieron nada al respecto?!
Creo que en estos casos, la gente, en un gran porcentaje al menos, no puede alegar. Estamos en un mundo donde estas cosas ocurren a cada rato y la gente no hace nada, no sé si será porque no atina o porque le da lata o desidia, cuando aún se está a tiempo para conversar y evitar ese desenlace tan crudo. Y más encima después alegan. ¿Cómo tan cara dura?
Los únicos que se libran de esta crítica son los amigos verdaderos y la familia, cuando en verdad hicieron el intento de acercarse y conversar, para ver si podían ayudar en algo (pero sólo cuando va con la real intención de ayudar).
Todos alguna vez hemos pensado alguna vez en poner fin a nuestras vidas. Pero ¿cuántos han sentido que a nadie le importaría, que después de un duelo de rigor la vida seguiría adelante como si nada? ¿Cuántos se encuentran en una soledad inmensa, que parece un hoyo negro que todo lo traga, sin nadie que lo apoye en vez de decirle "cut the dramma" o "es una lata estar contigo con esa cara, a todos les da lata salir con alguien triste" o "cambia esa actitud, en verdad aburre y hace que sea una lata estar cerca tuyo"?
Es horrible estar en esa situación de soledad y dolor que parecen infinitos. Y peor cuando uno siente que no puede contar con nadie. Porque en este mundo si no eres feliz y sin problemas, nadie quiere estar contigo. Nadie quiere a los tristes y a los aproblemados. Qué lata apoyarlos, habiendo tan gente feliz alrededor. Qué lata tener que tragarse sus lágrimas, cuando uno podría estar hablando de superficialidades con gente feliz en una fiesta.
Y después alegan.
Como para no creerlo.
lunes, 26 de octubre de 2009
Conclusiones
Hoy, mientras volvía a mi casa tras dejar a mi hermano menor en el colegio, me tocó un taco espantoso. Los autos apenas avanzaban. Pero me sirvió como tiempo para reflexionar y llegué a tres conclusiones:
(1) El 99,9% (imagino que debe haber alguna excepción) de las veces que uno hombre dice "te amo", es mentira. De lo contrario, actuarían acorde a ello; entiéndase: se la jugarían el todo por el todo, no andarían con dudas o rodeos y aprovecharían toda ocasión de conquista. Y en el momento de tener la posibilidad de ser algo más que amigos, la tomarían. El cobarde o indeciso no ama realmente.
(2) Por lo tanto, a menos que me toque algún tipo así de jugado y que en verdad demuestre que me ama, dudo que vuelva a confiar en las palabras de algún hombre en mi vida; ya que me aburrí de tener que sufrir una decepción tras otra. No quiero perder mi valioso tiempo con alguien que no me ame de verdad.
(3) De todo lo anterior se sigue que ya no sé si algún día me case. Si lo hago, será con alguien a quien yo ame, y que me ame verdaderamente. Pero dado lo anteriormente expuesto, parace que no va a ocurrir.
Así que bueno, de momento no sé qué hacer con mi vida.
(1) El 99,9% (imagino que debe haber alguna excepción) de las veces que uno hombre dice "te amo", es mentira. De lo contrario, actuarían acorde a ello; entiéndase: se la jugarían el todo por el todo, no andarían con dudas o rodeos y aprovecharían toda ocasión de conquista. Y en el momento de tener la posibilidad de ser algo más que amigos, la tomarían. El cobarde o indeciso no ama realmente.
(2) Por lo tanto, a menos que me toque algún tipo así de jugado y que en verdad demuestre que me ama, dudo que vuelva a confiar en las palabras de algún hombre en mi vida; ya que me aburrí de tener que sufrir una decepción tras otra. No quiero perder mi valioso tiempo con alguien que no me ame de verdad.
(3) De todo lo anterior se sigue que ya no sé si algún día me case. Si lo hago, será con alguien a quien yo ame, y que me ame verdaderamente. Pero dado lo anteriormente expuesto, parace que no va a ocurrir.
Así que bueno, de momento no sé qué hacer con mi vida.
miércoles, 14 de octubre de 2009
Cielo estrellado (Haiku)
El cielo se abre para dar paso a su ángel,
Y veo tus ojos esmeralda sin verme.
Cada estrella es un suspiro por ti.
Y veo tus ojos esmeralda sin verme.
Cada estrella es un suspiro por ti.
martes, 13 de octubre de 2009
domingo, 27 de septiembre de 2009
Infinita Tristeza
Estoy en un vacío sin sentido
En el cual quiero levantar los brazos
Hacia la luz que ya no veo;
Sólo para encontrarme con que los tengo rotos.
Se me han arrebatado mis sueños;
Ya no tengo alas ni fuerza vital,
No me queda más que esperar a que me lleves tú o la muerte.
¡Maldito sopor agónico!
El mundo no ha conocido dolor igual
Al que me inflinge tu partida.
Si yo pudiése transmitir siquiera la décima parte
De éste, mi morir,
El universo entero se vería sumido
En la más absoluta obscuridad y desesperación.
¡Oh, cruel! ¡Devuélveme mi alma!
No me dejes sumergida en esta nada
Que aumenta en contraste con la dicha del resto.
¿Por qué se me niega mi único gran sueño?
Hasta los desposeídos tienen más que yo;
Pues, ¿qué son los bienes materiales
Comparados con el sueño y amor de mi vida?
Amor, devuélveme el alma, devuélveme la vida.
Vida, tráelo de vuelta a mis brazos.
Tráeme el sentido. Sálvame la vida.
Devuélveme a la vida.
En el cual quiero levantar los brazos
Hacia la luz que ya no veo;
Sólo para encontrarme con que los tengo rotos.
Se me han arrebatado mis sueños;
Ya no tengo alas ni fuerza vital,
No me queda más que esperar a que me lleves tú o la muerte.
¡Maldito sopor agónico!
El mundo no ha conocido dolor igual
Al que me inflinge tu partida.
Si yo pudiése transmitir siquiera la décima parte
De éste, mi morir,
El universo entero se vería sumido
En la más absoluta obscuridad y desesperación.
¡Oh, cruel! ¡Devuélveme mi alma!
No me dejes sumergida en esta nada
Que aumenta en contraste con la dicha del resto.
¿Por qué se me niega mi único gran sueño?
Hasta los desposeídos tienen más que yo;
Pues, ¿qué son los bienes materiales
Comparados con el sueño y amor de mi vida?
Amor, devuélveme el alma, devuélveme la vida.
Vida, tráelo de vuelta a mis brazos.
Tráeme el sentido. Sálvame la vida.
Devuélveme a la vida.
sábado, 19 de septiembre de 2009
Me pasa por confiar
Tal cual. Me pasa por confiar. Después de cada ruptura me prometo que no volveré a caer en lo mismo, que no confiaré en sus palabras de amor ni en las promesas de eternidad; pero igual caí, creí que él era la persona destinada para mí y él me juraba y recontra juraba que lo era. ¿Para qué? Para que después de un año juntos trapeara el piso conmigo. Me dejó de la manera más cruel posible. No dio explicaciones ni tiempo para entender. Se limitó a decirme que ya no quería estar conmigo, se dio media vuelta y se fue. Cinco minutos bastaron para destruir mi vida y mi mundo. Todos mis sueños se fueron por el desagüe, me los arrebataron para destruirlos y me dejaron el alma vacía.
Pero no puedo alegar, fui yo la tonta que creyó cada una de sus palabras. ¿Por qué será que cuando un hombre te pide que te cases con él bastará para que uno caiga en esas redes traicioneras? No sé en qué estaba pensando, de verdad. Y heme acá, con el corazón hecho añicos, deshaciendo mis ojos en lágrimas por alguien que no me pudo haber tratado peor. Supongo que en el fondo es mi culpa. No le debí haber creído desde un comienzo. No debí haber confiado en sus palabras. No debí haberlo apoyado en sus anhelos cuando éstos me ponían en aprietos. No debí haberle dado mi corazón por entero tan al desnudo. Jamás debí amarle del modo en que lo hice. Pero lo hice y es por eso que ahora ya no me quedan sueños ni corazón que entregar. Se acabó para mí.
Me pregunto si se arrepentirá de haber terminado conmigo o al menos del modo en que lo hizo. Porque si bien antes de irse me dijo que me amaba, nadie que te ame te trata de esa manera. Nadie merece que lo traten así. Y es por eso que éste es de lo momentos en que si no estuviera constantemente rodeada de amigos y de mi familia, me hubiera lanzado al mapocho o me hubiera colgado de un puente, porque no me queda nada deseable en el futuro.
Necesito sus abrazos, su calor, su compañía. Lo necesito para poder volver a soñar y para recuperar las ganas de vivir.
Pero no puedo alegar, fui yo la tonta que creyó cada una de sus palabras. ¿Por qué será que cuando un hombre te pide que te cases con él bastará para que uno caiga en esas redes traicioneras? No sé en qué estaba pensando, de verdad. Y heme acá, con el corazón hecho añicos, deshaciendo mis ojos en lágrimas por alguien que no me pudo haber tratado peor. Supongo que en el fondo es mi culpa. No le debí haber creído desde un comienzo. No debí haber confiado en sus palabras. No debí haberlo apoyado en sus anhelos cuando éstos me ponían en aprietos. No debí haberle dado mi corazón por entero tan al desnudo. Jamás debí amarle del modo en que lo hice. Pero lo hice y es por eso que ahora ya no me quedan sueños ni corazón que entregar. Se acabó para mí.
Me pregunto si se arrepentirá de haber terminado conmigo o al menos del modo en que lo hizo. Porque si bien antes de irse me dijo que me amaba, nadie que te ame te trata de esa manera. Nadie merece que lo traten así. Y es por eso que éste es de lo momentos en que si no estuviera constantemente rodeada de amigos y de mi familia, me hubiera lanzado al mapocho o me hubiera colgado de un puente, porque no me queda nada deseable en el futuro.
Necesito sus abrazos, su calor, su compañía. Lo necesito para poder volver a soñar y para recuperar las ganas de vivir.
domingo, 6 de septiembre de 2009
¿Qué es un garronejo?
Para los que no sepan lo que es un garronejo:
- Es una exótica mezcla entre perro, gato y conejo: o sea, una extraña bola de pelos sin forma.
- Este animal pasa fácilmente de la fidelidad del perro, a la calentura del conejo y la hipocresía del gato.
- Es perezozo, se siente la gran cosa y pone cara de ternura para conseguir lo que quiere. Se dedica a comer y a rascarse, se reproduce y se va.
Espero que los haya ilustrado.
- Es una exótica mezcla entre perro, gato y conejo: o sea, una extraña bola de pelos sin forma.
- Este animal pasa fácilmente de la fidelidad del perro, a la calentura del conejo y la hipocresía del gato.
- Es perezozo, se siente la gran cosa y pone cara de ternura para conseguir lo que quiere. Se dedica a comer y a rascarse, se reproduce y se va.
Espero que los haya ilustrado.
lunes, 17 de agosto de 2009
Los últimos coletazos de la Concertación
Nuestra presidenta se lució cuando, tras afirmar que "Frei es mi candidato", dijo (y cito) que "el cambio por el cambio no tiene sentido". Esta frase sería correcta dentro de otros contextos, pero en el contexto en que lo dijo no sólo no junta ni pega, sino que está diametralmente equivocada: el cambio per sé es necesario. ¿Por qué? Porque esto de que la Concertación lleve AÑOS apoltronada en el gobierno sólo se presta para que haya más corrupción y que no haya un esfuerzo real por alcanzar el progreso. Estos gobiernos populistas lo único que buscan es conseguir los aplausos de la mayoría por medio de obras chicas mediocres que realizan al final de sus gobiernos, dejando boquiabiertos a los que se dejan deslumbrar con estas pequeñeces; no obstante, no se molestan siquiera en considerar (realmente, porque en lo que de los dientes para afuera se refiere, se preocupan "por toda la realidad chilena") los problemas reales y de fondo, para los cuales fueron supuestamente electos: para solucionarlos, no para comentar y dejar opiniones en el aire.Pero volviendo al tema: el cambio en sí es necesario. Para disminuir (ojo, no eliminar, eso sería utópico) la corrupción, para una mayor eficiencia y eficacia en las soluciones de los problemas nacionales, y para lograr un progreso real en este país; es necesario que haya movimiento político y uno real, no uno que se limite a un pasarse la pelota entre los partidos concertacionistas. Y esto es así porque al no tener nadie asegurado su lugar en la casa blanca, todos se esforzarán el triple en sus gobiernos para ser elegidos en las elecciones siguientes; mientras que si la Concertación sigue apernada en el trono, lo único que conseguiremos será más corrupción, que nos roben más plata y que nos sigan metiendo el dedo hasta el estómago.
Así que, independiente si uno es o no partidario de la Alianza, de momento es la única alternativa para un cambio y, por ende, para un progreso real. Y eso es lo que Chile necesita: cambio en el poder y el consiguiente progreso.
Ahora, si analizamos a los candidatos, nos encontramos con lo siguiente:
* Eduardo Frei: éste si que no cacha una.
* Marco Enrique Ominami: amoroso, simpático y supuestamente se trataría de un "concertacionista reformado". Pero ¿qué nos asegura que no sea una trampa de la Concertación, que sabe que Chile quiere cambio, para asegurarse seguir en el trono, bajo la máscara de que ya no? Y esto sin contar que tiene cero experiencia política (al menos de peso). Puede ser que más adelante, pero por ahora aún no tiene la experiencia necesaria para ser un candidado digno.* Sebastián Piñera: Otra cosa. Primero, sabemos que no va a robar plata, porque él ya tien
e más de lo que puede sacar como presidente. Segundo, ha hecho maravillas como empresario, entonces ¿qué impediría que saque a Chile adelante tan bien como ha hecho con sus empresas? Tiene todas las aptitudes para hacer maravillas en el cargo administrativo; porque, no nos vayamos con cuentos: el presidente no es alguien bueni ondi que uno invite a tomar tecito a la casa, sino que es la persona encargada de administrar los recursos del país y es quien nos representa ante el mundo. Por lo que no puede ser cualquier fulanoel que dé la cara, no; tiene que ser alguien con experiencia, carismático, que sepa de política y de negocios, que sepa cómo administrar y sacar adelante con los recursos que se tienen, que tenga propuestas concretas y reales; y que traiga los aires frescos del cambio que nuestro país tanto necesita.En fin, es evidente que la sra. Bachelet no esté de acuerdo con el cambio. Es evidente por lo que ella misma dijo al decir que Frei es su candidato: le conviene desprestigiar la idea del cambio, porque no hay nada que se oponga más al cambio que Frei: fue mediocre, es concertacionista y es más de lo mismo. Más mediocridad, más tiempo en el estado de país tercer mundista que jamás se mueve de la posición de "en vías de desarrollo". Si no hay cambio, jamás llegaremos a ese desarrollo que tanto se anhela.
Queremos progreso. Necesitamos un cambio. Y nada de eso es posible mientras la Concertación siga en la moneda. Así que, independiente de las preferencias políticas, la Concertación tiene que bajarse. El progreso llegará cuando el movimiento político empiece. Y ya llegó (¡por fin!) la hora.
Por último, para cerrar el tema, un último premio limón a los comentarios de la presidenta: "la mayoría de los chilenos es de centroizquierda y la Concertación sigue representando a ese mundo". A ver... ¿mundo? Hasta donde yo tenía entendido, por la sola patria ya todos somos chilenos. La patria es una, al igual que el país. Que no me venga a hablar de mundo, porque ahí entra en contradicción: ¿no se supone que una de las metas de nuestro país es lograr la igualdad? Porque lo único que logra con esos discursos es dividir al país; y, más encima, el mensaje entre líneas va contra la libertad de elección, ya que de lo que dijo se desprende que, de un modo u otro, por eso de que la "mayoría" tenga una preferencia política determinada, ahora todos tenemos que votar (al estilo de una obligación disfrazada) por la Concertación, sus robos (basta con decir "chiledeportes"), su corrupción y su mediocridad. ¿Es que nos cree estúpidos? Probablemente debe pensar que los chilenos somos lo suficientemente tontos como para caer en esos discursos sentimentalistas, cuando todos sabemos que a la Concertación, al menos de momento, "se le pasó el tren". Deberían ir asumiéndolo en vez de autoridiculizarse con esos discursos populistas (porque digamos las cosas como son: ellos dicen que se preocupan por los pobres y los necesitados, pero las escuelas siguen igual de malas, la educación pública va de mal en peor, la brecha no hace más que aumentar; y los únicos que se preocupan de los pobres -construyéndoles casas, haciendo campañas solidarias, llevando desayunos a los viejitos de la calle, etc.- son los jóvenes católicos o estudiantes de establecimientos religiosos -o al menos de preferencia cristiana-. La Concertación dice mucho, pero no hace nada) e insultar la inteligencia de todos los chilenos.
Por fin llegó la hora. Está en nuestras manos y votos el progreso del país.
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