sábado, 19 de septiembre de 2009

Me pasa por confiar

Tal cual. Me pasa por confiar. Después de cada ruptura me prometo que no volveré a caer en lo mismo, que no confiaré en sus palabras de amor ni en las promesas de eternidad; pero igual caí, creí que él era la persona destinada para mí y él me juraba y recontra juraba que lo era. ¿Para qué? Para que después de un año juntos trapeara el piso conmigo. Me dejó de la manera más cruel posible. No dio explicaciones ni tiempo para entender. Se limitó a decirme que ya no quería estar conmigo, se dio media vuelta y se fue. Cinco minutos bastaron para destruir mi vida y mi mundo. Todos mis sueños se fueron por el desagüe, me los arrebataron para destruirlos y me dejaron el alma vacía.
Pero no puedo alegar, fui yo la tonta que creyó cada una de sus palabras. ¿Por qué será que cuando un hombre te pide que te cases con él bastará para que uno caiga en esas redes traicioneras? No sé en qué estaba pensando, de verdad. Y heme acá, con el corazón hecho añicos, deshaciendo mis ojos en lágrimas por alguien que no me pudo haber tratado peor. Supongo que en el fondo es mi culpa. No le debí haber creído desde un comienzo. No debí haber confiado en sus palabras. No debí haberlo apoyado en sus anhelos cuando éstos me ponían en aprietos. No debí haberle dado mi corazón por entero tan al desnudo. Jamás debí amarle del modo en que lo hice. Pero lo hice y es por eso que ahora ya no me quedan sueños ni corazón que entregar. Se acabó para mí.
Me pregunto si se arrepentirá de haber terminado conmigo o al menos del modo en que lo hizo. Porque si bien antes de irse me dijo que me amaba, nadie que te ame te trata de esa manera. Nadie merece que lo traten así. Y es por eso que éste es de lo momentos en que si no estuviera constantemente rodeada de amigos y de mi familia, me hubiera lanzado al mapocho o me hubiera colgado de un puente, porque no me queda nada deseable en el futuro.
Necesito sus abrazos, su calor, su compañía. Lo necesito para poder volver a soñar y para recuperar las ganas de vivir.

No hay comentarios: