Esto es horrible. Me encuentro ante esas cosas raras de la vida, en las que teniendo todas las cartas en mi poder, igual sigo presa de ello.
Situación fáctica contextual: mi pololo se fue con unos amigos a torres del paine y no sabré nada de él en los próximos 10 días.
Situación externa: mi vida sigue, me junto con mis amigas, hago mis cosas.
Situación interna: siento que me falta la mitad del alma. Sé que va a volver, no estoy volviéndome loca de ansiedad, ni nada de eso; pero se fue una parte importante de mí. Y tan importante, que me esfuerzo en disimularlo y no admitirlo. De algún modo me quedó un vacío raro... no ansioso, físico, de ésos en los que uno quiere tener a alguien hic et nunc simplemente porque sí; sino que de verdad me falta la mitad de mi alma, la mitad de mi corazón. Hay una ausencia demasiado grande a mi alrededor. Y no lo admito simplemente porque esta vez sí que me destruiría.
Tengo miedo. Miedo de admitirlo, miedo de dejarme llevar. Miedo de que todos estos sueños se vengan abajo, derrumbándome junto con ellos. No lo podría resistir. No saldría viva de eso, el dolor yo creo que me mataría (jamás por mi propia mano). Y si no... no sé, me voy a África o a cualquier parte, porque mis sueños y ambiciones morirían ahí mismo.
En este momento quiero varias cosas: quiero tenerlo acá, conmigo; pero al mismo tiempo quiero que siga ahí, porque sé que disfruta de estas cosas y sé que lo está pasando bien. Básicamente, si bien lo quiero aquí conmigo, todo lo que yo pueda desear es totalmente secundaria y subordinable a mi deseo principal: que él sea feliz.
Ahora, en un mundo perfecto, esto sería con él a mi lado, escribiendo la historia de nuestra vida juntos, con nuestra propia familia, en nuestra propia casa. Pero no puedo permitirme dejarme llevar por mis sueños...
No sé, esto es raro...
sábado, 20 de febrero de 2010
jueves, 11 de febrero de 2010
La partida de Macarena
El Martes ocurrió una tragedia espantosa: en un accidente de kayak, murió la Maca. Salió en los diarios: Macarena Yunge, de 25 años, murió ahogada tras enredarse en unas ramas cuando su kayak se dio vuelta.
¿Los que iban con ella? Nadaron hasta la orilla del río. ¿Cómo no se fijaron? No entiendo por qué ninguno atinó a mirar que hubieran emergido todos. ¿La seguridad? Brilló por su ausencia. Obviamente ninguna empresa se hizo responsable, no hubo salvavidas que estuviera atento, al acecho. Los botes iban sin guía. La Maca se ahogó sin que nadie atinara a hacerle respiración artificial mientras esperaban a que llegara ayuda. Su chaleco se engachó en unas ramas y nadie lo notó...¿cómo puede ser esto posible?
Encuentro espantosamente injusto todo esto...¿por qué la Maca? Y, al mismo tiempo, horriblemente irreal...es como si estuviera en una pesadilla y no pudiera despertar. Ayer vi el ataúd, vi a su familia portándolo, vi sus caras, todos estuvimos ahí...y, sin embargo, aún no lo entiendo del todo. No puedo. No logro creerlo.
Mañana es el funeral...y aún no siento que sea real tener que despedirme de la Maca.
¿Los que iban con ella? Nadaron hasta la orilla del río. ¿Cómo no se fijaron? No entiendo por qué ninguno atinó a mirar que hubieran emergido todos. ¿La seguridad? Brilló por su ausencia. Obviamente ninguna empresa se hizo responsable, no hubo salvavidas que estuviera atento, al acecho. Los botes iban sin guía. La Maca se ahogó sin que nadie atinara a hacerle respiración artificial mientras esperaban a que llegara ayuda. Su chaleco se engachó en unas ramas y nadie lo notó...¿cómo puede ser esto posible?
Encuentro espantosamente injusto todo esto...¿por qué la Maca? Y, al mismo tiempo, horriblemente irreal...es como si estuviera en una pesadilla y no pudiera despertar. Ayer vi el ataúd, vi a su familia portándolo, vi sus caras, todos estuvimos ahí...y, sin embargo, aún no lo entiendo del todo. No puedo. No logro creerlo.
Mañana es el funeral...y aún no siento que sea real tener que despedirme de la Maca.
Tic... tac...
Siento que los años van resbalando por mis hombros,
formando un manto que cae sobre mi espalda.
La vida se me va escapando, como la arena entre mis dedos;
y junto con ella, mis sueños se van cristalizando sobre mi cabeza.
formando un manto que cae sobre mi espalda.
La vida se me va escapando, como la arena entre mis dedos;
y junto con ella, mis sueños se van cristalizando sobre mi cabeza.
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