lunes, 24 de marzo de 2008

¿Arte o morbo?

Cuando se creía que ya se conocían los límites posibles de la crueldad humana, que ya se había visto de todo en el mundo y su historia; surgió un hombre que demostró, ante los espantados ojos del mundo, que siempre se puede más: Guillermo Habacus.
En un despliegue de morbosidad, crueldad y egoísmo, este sub-humano ha puesto como obra de arte la muerte por inanición de un perro callejero. Pero esto no es todo, no: justo al alcance de la vista y olfato de este pobre animal, privado de comida y bebida, está, por una parte, el título de la exposición, de gran tamaño y compuesto por comida para perros, y, por otra, la gente, que come y bebe mientras contempla a este pobre ser que se va consumiendo de a poco. Unos pasan indiferentes, disfrutando del cóctel que se ofrece. Pero ha habido quienes que han intercedido por el pobre animal, pidiendo su libertad o, al menos, que le den un plato de comida; pero Habacus "el magnánimo" se rehusa a tales cosas. No vaya a ser que se arruine su "obra de arte".
Pero...¿Podemos llamar a eso arte?
Muchos (y muy diversos) significados se le han adjudicado a la expresión más hermosa del alma humana, desfigurando su hermoso rostro y convirtiéndola, a los ojos de quienes no la conocen más a fondo, en una vaga meretriz cuya piel se cae a pedazos con la lepra que es la morbosidad de estos tiempos. Y el público, pues todo baile se hace de a dos, se deja seducir por esta sucesión de imágenes violentas y crueles, que atentan contra el principio más básico de todo ser vivo: el derecho a vivir; disfrutando de ellas, pagando por ver cómo matan lenta y dolorosamente a seres inocentes; no respetando su único derecho, expresado en su primer instinto: sobevivir.
En lo personal, no pertenezco a grupos como PETA o similares, soy de la idea de que no tiene nada de malo encabezar la cadena alimenticia y comer carne. Los leones, entre otros animales carnívoros, comen carne y no tiene nada de malo. Los seres humanos también necesitamos de este alimento para subsistir y tener una vida sana, con todos los nutrientes que necesita nuestro organismo para su óptimo desarrollo. Lo que es macabro, es destruir por el placer de destruir. Matar por matar. Si sales a pescar, no es lo mismo si después te comes lo que pescaste a que si simplemente, una vez que te aburres, tiras al pobre pez a que muera en la orilla de la playa. Eso ya es crueldad. O te lo comes o lo devuelves al agua. Matar por matar es de una crueldad indescriptible. Y lo mismo se aplica para todo animal.
Además, ¿cuál es la idea? ¿Ver cómo es la muerte por inanición? No es necesario someter a Natividad a esa tortura para ello. "Expresar el cinismo humano"...¿Respecto a qué? Si de eso se trata, deberíamos amarrar a nuestro amigo Guillermo durante días, frente a un plato de comida que no esté a su alcance.
Esto no es arte, es crueldad. Es morbosidad. Y del nivel más bajo.
Otra muestra de la morbosidad humana, escondida bajo el rótulo de arte, es la exposición de cadáveres, que ha dado la vuelta al mundo, con más polémicas que bienvenidas. Acá, se hace uso de cadáveres reales, con fines supuestamente didácticos, para mostrar cómo es el cuerpo humano por dentro, de qué está compuesto, cómo está dispuesto, etc.
Nuevamente pregunto, ¿cuál es la idea?
¿Es que ya no hay respeto hacia la muerte?
Esta exposición es más lo que perturba que lo que gusta, si bien hoy en día a muchos les es indiferente este tipo de macabridad. Y bajo la excusa de aprender, muchos van a satisfacer su morbo, viendo a estos cadáveres que han dado la vuelta al mundo, sorprendiéndonos con su ausencia absoluta de delicadeza hacia los sujetos en cuestión. Pero esas mismas personas que van a estas exposiciones no las mirarían con los mismos ojos si se tratara del cadáver de su hermana o cualquier ser querido.
Y esto se debe a que la gente de hoy en día ha perdido la sensibilidad ante lo "ajeno a mí". Si no les afecta directamente a sí mismos, no hay que preocuparse, total, "no me afecta".
Es sorprendente cómo nuestros contemporáneos hoy en día hablan de arte con una ligereza digna de olimpiada. Acumulan su basura, la apilan en un museo y la rotulan de "arte". Claro, si uno les pone cara rara y pregunta "¿arte?", ellos responden que se trata de "arte moderno" y se quedan de lo más contentos. Así mismo, con el mismo descaro y ligereza, disfrazan su crueldad y morbo como "arte"; y todos aplauden ante lo original de la obra, y van a verlo.
Pero eso no es arte, no. Es morbo. Pura y simple morbo.
Te invito a que pongas tu granito de arena para detener esta semilla de morbosidades, porque es seguro que estas dos exposiciones no son más que el tumor inicial de este cáncer que se irá ramificando por el mundo. No se puede hacer nada por los cadáveres, además de que al menos no sufren; pero sí puedes elevar tu voz y ayudar a quien sufre, la pobre Natividad, destinada a morir de hambre frente a miles de personas. Firma aquí.

No hay comentarios: