miércoles, 3 de enero de 2007

Año Nuevo 2006 -> 2007

Finalmente llega el esperado Año nuevo, con su respectivas cena, celebración... y rituales. Tal cual, aunque suene a ceremonia tribal -si bien la religiosidad con la que algunos siguen estrictamente cada cábala, da para pensar que efectivamente lo es-.
Admito que no deja de ser simpático que la gente use ropa interior amarilla para la fecha, coma las uvas y las lentejas de una forma determinada (las lentejas sin sal; y las uvas, una por cada una de las 12 campanadas del reloj, a las 00.00 hrs.), además del clásico y nunca bien ponderado "beso de amor eterno" y la vieja costumbre de dar el primer abrazo a alguien del sexo opuesto para tener suerte en el amor.
También es innegable que este último tipo de cábala da un toque mágico a la celebración...pero hay quienes de verdad creen en ellas.
Recuerdo que una vez di el "beso de amor eterno" (un beso a las 00.00 hrs.) y, como si fuera poco, lo escuché murmurar "ojalá que esto dure para siempre...". No creo que sea necesario mencionar que me derretí ahí mismo. Y entre el beso y la cábala del abrazo, sentía que estaba "al otro lado".
Pero bueno, las cábalas y creencias populares no son más que eso. Y me quedó del todo claro al suceder todo lo contrario de lo prometido por éstas: no sólo terminamos 4 meses después, sino que llegó al punto en que me dio la impresión de que "si abrazas a alguien del sexo opuesto a las doce, tendrás suerte en el amor el año que comienza" iba en un sentido cien por ciento irónico. Así que esta vez no me di la lata de preocuparme acerca de a quién abrazar primero. ¿Para qué? Al fin y al cabo, está más que comprobado de que estas creencias son 5% algodón y 94% mentira (y 1% Spandex).

Y no importa cuán amarilla sea tu ropa interior, ni las 12 uvas en cada puesto, o las campanadas, o que des paseos con maletas en las manos. El hecho de que te rodees de símbolos y cumplas rituales raros no hará que en tu año reinen la prosperidad, fertilidad, amor, abundancia, etc., etc., etc... Lo único que hará será que te ilusiones con cosas que no necesariamente son o serán así. Al fin y al cabo, quien construye el futuro es uno mismo, no las ceremonias tribales milenarias.
Y si alguno se pregunta por mi suerte en el amor el año 2006 tras el beso de "amor eterno" (ja-ja-já) y el famoso abrazo... Estuve sola casi todo el año, hasta que recién a finales del segundo semestre apareció alguien especial... (¿The One?)
En todo caso, lo curioso de la situación en la que me enteré de su existencia (y él de la mía) me impide dar algún tipo de pronóstico, ni siquiera por aproximación. Ahora bien, por la altura del año en la que apareció, parece más regalo de Navidad (si bien me lo dejaron MUY lejos del arbolito) que fruto de esos rituales.
Pero en lo que a este tipo de encuentros respecta, no soy la única. C. S. Lewis y su esposa se conocieron en las mismas circunstancias, si bien de otra forma; ya lo que aquellos tiempos permitían era un tanto diferente. Pero el comienzo y el cómo son iguales.
¿Tendrá esta historia el mismo final que la de Lewis?
¿Y viviremos happily ever after?
No lo sé... Sólo sé dos cosas:
1) Que el haber obedecido a la intuición y al corazón este año, me ha traído más suerte que todas las cábalas.
Y 2) Que lo más entretenido de Año Nuevo no son las dichosas cábalas, sino que la cena con la familia, la llamada sorpresa de alguien especial y el carrete "all night long" con los amigos.

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